La belleza de un bambuco que nos pregunta por nuestras raíces

Estilo de vida
La belleza de un bambuco que nos pregunta por nuestras raíces
Por DosConSentidos
8 julio, 2019

“Toitico bien empacado” De Katie James, es un bello bambuco que hace poco apareció en redes sociales, trayéndonos un hermoso mensaje. Uno que nos invita a valorar nuestro campo y por ende nuestras raíces.

 

Generalmente vivimos en ciudades llenas de evolución tecnológica, conectividad y progreso, vivimos bajo el efecto mundial de la globalización y ésta generalmente, tiene un impacto positivo en nosotros. Ya que así conocemos nuevos ingredientes, nuevas recetas, y terminamos interconectados con el mundo entero, a una escala que antes parecía digna de una obra de ciencia ficción. Pero no podemos negar que también trae consigo un efecto negativo, como es el desapego de lo propio, de nuestras raíces y nuestra cultura ancestral.

La música que era de nuestros abuelos y antepasados se diluye en el silencio, dándole paso a lo que viene de fuera, y entonces nosotros con total afán, buscamos hacerla propia. Este alejamiento cultural no solo ocurre con la música, nos pasa en una escala tan profunda que, si no encontramos arraigo en lo que nos define como cultura, terminamos siendo arrastrados por una corriente invisible que nos va transformando de generación en generación. Hasta que nos volvemos extraños y lo que alguna vez nos definió como habitantes de un territorio nos es ahora desconocido.

La letra de este hermoso bambuco nos invita a reconectarnos con el campo, a valorarlo y a apreciar sus productos, que son los mismos que nos alimentan día a día. Su melodía nos llama a que valoremos el trabajo duro que los campesinos desempeñan, pues es su esfuerzo es el que surte nuestras despensas y nos debemos como sociedad conocerlo y valorarlo.

La letra de: “Toitico bien empacado” Nos recuerda que los alimentos vienen del campo y no de una tienda, que tenemos comida deliciosa producida con amor y esfuerzo su letra también de paso nos pide que recobremos nuestras raíces y le damos valor a lo que nos es propio, nuestra tierra y nuestra gente. Para qué frases tan odiosas como “coca-cola mata tinto” pierdan ese significado terrible donde lo nuestro no vale nada y desaparezcan, porque si algo debemos apreciar es nuestro café, nuestro maíz y nuestro campo.

 

De David Vélez Gómez para DosConSentidos. 

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